5 consejos para mantener el coche parado durante la cuarentena

Arrancar el motor, vigilar los neumáticos y activar los elementos eléctricos, entre las prácticas recomendadas para que las semanas de aislamiento no le pasen factura al vehículo.

La cuarentena ha obligado a miles de personas a parar sus actividades cotidianas, esto se ha hecho notar también en las carreteras, las cuales han quedado prácticamente vacías por la disminución drástica del tráfico. Este fenómeno también se ha notado en Toro que, después de más de dos meses de confinamiento, empieza a retomar otra vez su actividad habitual y los conductores vuelven al volante.

Esto ha implicado que muchos coches se hayan quedado parados durante largos periodos de tiempo, algo que desde luego no es bueno para su mantenimiento.

En líneas generales, dejar parado el coche durante semanas no debería de ocasionar problemas, pero sí hay una serie de recomendaciones que os queremos compartir con vosotros para que esta nueva fase, a la hora de volver a conducir nuestro vehículo, no nos llevemos ninguna desagradable sorpresa.

Batería

Arrancar el motor de manera regular para evitar que se descargue.

Cuando un coche está parado mucho tiempo lo primero que va a sufrir es la batería, especialmente en aquellos modelos con más antigüedad. Si la batería no estuviera en buen estado, podría incluso descargarse completamente en unos pocos días. Para periodos extensos, algunos conductores prefieren desconectar la batería, aunque esto puede provocar fallos electrónicos cuando se vuelva a encender (especialmente en los modelos con pocos años de antigüedad, puesto que en gran medida todo depende del sistema eléctrico).

Lo más sencillo es arrancar el motor del coche de manera regular, una vez a la semana o cada diez días, para evitar su descarga y dejarlo al ralentí unos minutos. Incluso si es posible circular algo, mejor. No recomendamos dejar el vehículo arrancado en espacios cerrados por el peligro de acumulación de gases nocivos para nuestra salud.


Neumáticos

Evitar que se desinflen en exceso o que se deformen.

Los neumáticos de nuestro coche también sufrirán al estar mucho tiempo en la misma posición ya que pierden presión de no usarse, por lo que a la hora de volver a coger el coche hay que revisarlos bien. Las ruedas se podrían deformar de estar mucho tiempo soportando el peso del coche, por eso lo recomendable es que tuvieran algo más presión de la habitual antes de dejar el coche mucho tiempo parado. También es buena opción desplazar un poco el coche, aunque sea solo unos centímetros, para que no repose todo el peso siempre en la misma zona de la rueda y cambiar los puntos de apoyo.

Aire acondicionado, retrovisores, ventanillas…

Activar los elementos eléctricos también ayuda en su mantenimiento.

Como en el caso de la batería o de las ruedas, cualquier elemento electrónico de nuestro vehículo que lleve muchas semanas sin usarse es susceptible de fallar cuando retomemos la actividad normal. Así que en largos periodos de inactividad, es útil activar en ocasiones dispositivos como el aire acondicionado, los parabrisas, los espejos retrovisores o las ventanillas.

Limpieza interior y exterior

Tapar el coche si es posible y dejar el interior sin residuos.

Esto es una obviedad, pero cuanto más limpio se quede el coche durante el tiempo que va a estar parado, mejor. Si no duerme en el garaje, se le puede poner una funda de tela o una lona que le protega mejor del sol, de la humedad o de cualquier otro agente externo. Y por dentro, evita dejar restos o basura que generen humedad o malos olores.

 

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